Hablar de BIONDI SANTI es contar la historia viva del Brunello di Montalcino. A finales del siglo XIX, Ferruccio Biondi-Santi intuyó la potencialidad de la uva sangiovese, de una clon de granos más pequeños y más concentrados al que llamaron sangiovese grosso o brunello.  Y así nació el primer Brunello di Montalcino con selecciones masales propias dando unas características nuevas a los vinos toscanos. A Ferruccio le sucedió, Tancredi y este su hijo Franco Biondi-Santi y en la actualidad su Jacopo Biondi-Santi juntamente con su hijo Tancredi. Franco fue una científico, un técnico y una apasionado de las viñas. Ama los viñedos viejos que no quisiera tener que arrancar nunca porque cree que son la base fundamental para elaborar vinos diferentes de los demás pero olvida mejorar los clones cada vez que hay que replantar cepas.

En diciembre de 2016, el grupo familiar EPI (Européenne de participations industrielles) y la familia Biondi Santi firman una alianza estratégica y capitalista. Jacopo Biondi Santi sigue al frente como Presidente y enólogo de la bodega.

La bodega posee 23 hectáreas de viñedo divididas en cuatro fincas ( Il Greppo, Scarnacuoia, Pieri y Pievecchia ) donde se producen unas 80.000 botellas y se elaboran un Brunello que nace de las cepas que tienen más de 10 años y pasa más de 3 años y medio en toneles de roble de Eslovénia de 30 y 70 hectolitros y seis meses de botella. Un Brunello Riserva, considerado el vino más caro de Italia y elaboran solamente en añadas excepcionales de las cepas que tienen más de 25 años y pasa más de 4 años y medio en los grandes toneles.

También elaboran una vino rosado y un aceite de oliva virgen extra de las variedades: Correggiolo, leccino, moraiolo y olivastra di Montalcino.

El vino fermenta en cemento y en tinos de madera entre 15 y 18 días. Los rendimientos van de los 30 a los 50 quintales ( de 20 a 35 hectolitros por hectárea). El sistema de conducción es un cordón bajo speronato (con espolones y la media de cepas por hectárea va de las 2.200 en las plantaciones más antiguas a las 4500 y 6000 de las más modernas.

Los suelos son de orígen arenario con galestro, tufáceos-arcillosos y calcáreos. La Sangiovese es una variedad tardía y en estas exposiciones sur, suroeste, suroeste, en este tipo de terrenos y a una altura de más de 400 metros encuentra su hábitat perfecto para dar lo mejor de si. Hay diferencia térmica, luz, frescura, pocas precipitaciones, escasa niebla y viento que es fundamental para alcanzar la mejor calidad. Todas estas condiciones permiten que el estado sanitario de las viñas sea espléndido y las frecuentes enfermedades no perjudiquen en muchas ocasiones las cepas. Jamás se vendimia con la uva sobremadura sino antes que el resto de productores bastante temprano. Al buscarse siempre vinos longevos, la madurez fenólica no es algo acucian y prefieren que vaya madurando el vino con mucha lentitud y que los vinos tengan acidez. Hay muchas cosechas míticas como la del 1891 0 1955. Entre las últimas 1999-2001-2004 y 2006. Es una vino de otros tiempos que no ha perdido ni una ápice de interés. De obligado conocimiento.