Frescor, pátina y suavidad para este vino legendario.

VARIACIÓN DE LAS MEJORES CHARDONNAY. Solo la variedad chardonnay entra en el ensamblaje de este vino de textura excepcional. De entre todas las opciones que ofrece la región de Champagne, se eligieron de forma meticulosa cinco de los principales crus de la Côte des Blancs por su capacidad para evolucionar, pero también para expresar toda su riqueza durante la maduración: Oger por su untuosidad y su estructura, Mesnil-sur-Oger por su equilibrio, Avize por su mineralidad, Cramant por su complejidad y Vertus por su frescor y sus notas florales.

La degustación

A LA VISTA: un color dorado brillante resaltado por la delicadeza de sus burbujas.

AL OLFATO: elegantes notas de limón, manzana, mantequilla salada y almendra, así como matices tostados y de mantequilla que recuerdan a la crema inglesa.

AL GUSTO: primero se presenta el frescor del cítrico, que aporta a este vino un carácter fresco y tenso, seguido de una potencia que se revela gradualmente. La sensación en boca es dinámica y perfectamente estructurada con un final largo y redondo. La textura rica se basa en una añada aún joven y tensa, la efervescencia de las burbujas transmite una mineralidad todavía juvenil.

 

La elaboración

ENSAMBLAJE: 100 % Chardonnay
COMPOSICIÓN:

4 Grands Crus – Cramant  Avize, Oger, Le Mesnil sur Oger y

1 Premier Cru – Vertus

MADURACION : más de 10 años sobre lías

DOSIFICACIÓN: 9 g/l
PARA DEGUSTAR: en los 15 años

Charles en estado puro

La Casa cuenta con una larga tradición en la elaboración de Blanc du Blancs. Su jefe de bodega decidió aislar las mejores chardonnay para la composición de un vino bautizado Blanc des Millénaires. Solo cuatro añadas se han puesto a la venta bajo este nombre : 1983, 1985, 1990 y 1995. La extrema exigencia de la Casa en materia de calidad y potencial de guarda indica hasta qué punto la variedad chardonnay procedente de estas vendimias era excepcional.

El frescor desbordante de 2004 aporta ya la pátina, la duración en boca y la textura suave características de este vino tan legendario como el fundador de la Casa.

UN ESPÍRITU VISIONARIO

En el siglo XIX, Charles Heidsieck adquirió las canteras de tiza de la época galorromana situadas en el corazón histórico de la ciudad de Reims, convencido de que serían un lugar ideal para la maduración de vinos.

Esta atrevida decisión resultó ser toda una genialidad, ya que las canteras son un remanso de paz cuya temperatura de 10 °C e higrometría se mantienen siempre estables. Una maduración fuera de lo común, alrededor de 13 años en estas canteras milenarias, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, confiere a este vino 100 % chardonnay una complejidad y una textura inigualables. El Blanc des Millénaires 2004 ha tenido tiempo de desarrollar con tranquilidad un sello único y la promesa de un momento inolvidable…

BLANC DES MILLENAIRES 2004 – Ficha técnica